¿Qué le digo a la gente acerca de la endometriosis?

Por Ellen Johnson | Este artículo fué inspirado por un post de WITSENDO en 1998.

 

Lo que las pacientes dicen a la gente acerca de su salud, así como la forma de decirlo siempre es difícil. Ésto se aplica tanto si se trata de una cirugía o simplemente una pregunta sobre cómo se sienten. Cuando se tiene una enfermedad crónica, puede resultar difícil responder a la típica pregunta: “¿Cómo estás?”,  con la respuesta estándar: “Bien, gracias”

Es especialmente incómodo cuando es obvio que no te sientes bien.

 

¿Qué debo decir exactamente?

Una cosa a recordar es que usted no tiene que decir nada a la gente. Siempre puede ser poco precisa y no comprometida con la respuesta si lo desea. Hay algunas situaciones en que podría ser preferible, especialmente si usted sabe que la persona sólo lo pregunta por ser educado. Por lo tanto, antes de responder, hágase algunas preguntas:

 

1 ¿Quién está haciendo la pregunta?

2 ¿Realmente quieren saber cómo estoy? ¿O simplemente están conversando?
3 ¿Realmente quiero que esta persona sepa?

4 ¿Cómo afectará nuestra relación si revelo cómo me siento realmente?
5 ¿Cómo me siento emocional y físicamente ahora mismo?

6 ¿Soy lo suficientemente fuerte como para hablar sobre este tema, o sólo quiero seguir adelante?
7 ¿Realmente deseo o necesito educar a esta persona sobre mi salud o mi enfermedad?

 

A veces la pregunta nos sorprende con la guardia baja. Cuando estamos cansadas ​​o con dolor no siempre pensamos bien. En estas situaciones, podríamos inadvertidamente decir información personal que de otro modo no habríamos compartido. La respuesta estándar de “bien” no siempre funciona porque algunos tipos de preguntas pueden querer toda la historia. Podrían preguntarse audazmente, “¿En serio? No te ves bien. ¿Qué pasa?”

 

¿Cómo respondo?

Estar preparado con unas pocas respuestas estándar puede evitar mucha frustración. Por ejemplo, una respuesta favorita a “¿Cómo estás?” es “¡Podría ser peor!”A veces hace sonreír o reír. No revela nada acerca de su bienestar físico, y no le atormentará en una conversación de diez minutos que podría disminuir su tiempo y energía. Una de mis favoritas personales es, “ahí, colgando”.  Este tipo de respuesta satisface generalmente a todos los interrogadores más curiosos.

 

¿Cómo puedo educar a la gente sobre mi salud?

Si usted se siente lo suficientemente fuerte y desea educar a la persona sobre su salud o la endometriosis en general (y siente que será receptivo) es posible que desee entrar en algún detalle.

Panfletos, folletos y materiales impresos disponibles de los grupos de apoyo de endometriosis son herramientas educativas extremadamente útiles. Mantenga algunos en su bolso o escritorio para cuando desea aumentar la conciencia.

Si prefiere no revelar detalles (ya sea porque piensa que la persona no sería de apoyo o lo encuentra demasiado personal para compartir), es práctico ser imprecisa y no comprometida pero sin ser grosera. Por ejemplo, si acaba de recibir una cirugía y prefiere no hablar de ello, podría decir algo como:

 

“Es una larga historia; ¡No quiero aburrirte!
“No era nada peligroso para mi vida; Estoy bien ahora”
“No era contagioso, así que no te preocupes” (dilo con una sonrisa)
¡Me siento mejor ahora y no quiero volver a vivir esa hermosa experiencia en el hospital!

 

Si el interrogador persiste, es posible que necesite responder con algo más afirmativo, como “Es personal y prefiero no entrar en los detalles”. Luego cambie el tema y pregunte algo sobre la otra persona. Cualquier tema está bien. Las personas suelen estar contentas de hablar de sí mismas.

A veces revelamos más sobre nosotros mismos de lo que nos gustaría. Podemos pensar que es grosero no responder a las preguntas de alguien, incluso cuando no queremos. Pero no es grosero protegernos.

Tenemos el derecho de decidir cuándo y si revelaremos información sobre nuestra salud a otros. Del mismo modo, otros no tienen derecho a conocer los detalles íntimos de nuestras vidas. No necesitan saber más de lo que estamos dispuestos a revelar.

Cuando se trata de lo que le decimos a otros acerca de la endometriosis, tenemos el control. Podemos elegir convertirnos en un “evangelista de la endometriosis” o podemos decidir mantener nuestros problemas de salud en secreto. O podríamos conformarnos con contarle a unos cuantos amigos íntimos.

Sea cual sea el camino que tomemos, ¡es nuestra elección!

 

Link del artículo original: http://endometriosis.org/resources/articles/telling-others-about-endometriosis/

Traducido por: Patrizia Paradis